Foro de Exégesis y Teología bíblica del Instituto del Verbo Encarnado

P. Dr. José O` Callaghan, S. I. - Confirmaciones científicas sobre el fragmento de San Marcos en Qumrán

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Confirmaciones científicas sobre el fragmento

de San Marcos en Qumrán

P. Dr. José O` Callaghan, S. I.

 

Con gusto acepto la invitación que se me ha hecho de escribir un breve artículo en esta acreditada  revista sobre el papiro de Marcos en la cueva 7º de Qumrán, cuya sigla es 7Q5. Es decir: 7Q (cueva 7º) y 5 (papiro inventariado con el numero 5).

No voy a repetir ahora lo que he dicho ya en múltiples ocasiones, pero me voy a referir a la confirmación que sobre mi respuesta científica han hecho dos eminentes personalidades. La primera, la de una profesora de Papirología, que por muchos años a sido la presidenta de la Asociación Internacional de Papirólogos. Y la segunda la de un Catedrático de Matemáticas que ha hecho un decisivo cálculo de probabilidades sobre la legitimidad de la identificación marcada del fragmento 7Q5.

Con referencia a la papiróloga se trata de Orsolina Montevecchi que por largos años ha regentado la cátedra de Papirología en la Universidad Católica de Milán. Dicha profesora ha hecho unas declaraciones muy importantes en una revista italiana, que se edita también en español[1]. Como no quiero cambiar ninguna de sus palabras (pues parecería que lo hago a favor de mi tesis), las voy a copiar literalmente, por más que no las ponga entre comillas. Sólo transcribo alguna palabra o frase entre comillas cuando aparece de esta forma en el original. Sirva esta indicación sobre el testimonio de la Prof. Montevecchi, que es el siguiente:

            Para una posible solución de la cuestión hace falta, en primer lugar, dejar al margen los prejuicios apologéticos o ideológicos. No hay nada que defender: incluso si el hallado en Qumrán no fuera un fragmento del evangelio de Marcos, el cristianismo no pierde nada. Y por lo que atañe al otro “partido”, no es correcto rechazar un debate científico sólo porque a priori uno está convencido de que un Evangelio no puedo haber sido escrito en una fecha tan antigua. El ánimo debe estar libre de prejuicios.

Como papiróloga puedo decir que la identificación me parece segura. Las cinco líneas aún visibles que forman el fragmento corresponden al pasaje de Marcos, versículos 52 y 53. Es extremadamente improbable la correspondencia con otro texto. Las huellas se hallan en líneas diferentes: una vez averiguado que éstas coinciden con un fragmento de Marcos, es dificilísimo, prácticamente imposible que se trate de otro texto, quizás desconocido. ¡ Hay cinco líneas de texto en las que basarse !

            Además, en el fragmento existe un paso de un período  otro. Según la costumbre, en los textos antiguos este cambio no se indicaba, como haríamos nosotros y como se lee hoy en las versiones modernas del Evangelio,  con un “aparte”, sino que consistía en un espacio vacío de tres o cuatro letras entre el final de un período y el comienzo del nuevo. Esto es exactamente lo que tenemos en este caso, entre el final del versículo 52 y el comienzo del versículo 53 del capítulo sexto. Añado que, según el estilo narrativo de Marcos, el capítulo sexto comienza con la conjunción “y” (kai en griego). Y es lo que hallamos en el fragmento. Luego tenemos esa palabra, un poco extraña, que aparece sólo una vez en el Antiguo Testamento y tres veces en el Nuevo, “Gennesaret”. También esta coincide con este pase de Marcos. Y todo el resto concuerda.

            Respecto a la fecha de composición, me parece que no se puede ir más allá de la mitad del primer siglo, es decir después del 50 como mucho pues este fragmento del evangelio de Marcos puede fecharse 20 años después de la muerte de Cristo.

             La pequeñez de 7Q5 no puede impedir la identificación, porque una identificación puede ser incontrovertible aun cuando el fragmento fuera minúsculo. A veces a los papirólogos nos basta poco para expresar una certeza. Y aquí existen cinco líneas que coinciden. El mismo arzobispo de Milán, Carlo María Martini, una verdadera autoridad en el campo bíblico escribió en 1972, cuando era rector del prestigioso Instituto bíblico de Roma: “Aunque al profano puede parecerle contrario, es muy improbable una coincidencia casual de algunas letras, dispuestas en diferentes líneas, con un texto literario conocido”.

            Transcrito el testimonio de Montevecchi, pasamos a considerar la aportación matemática de un insigne profesor, el Dr. Albert Dou[2].

            Parece conveniente resaltar sus credenciales científicas: es ingeniero de camino, canales y puertos, y doctor en matemáticas. En Madrid a sido catedrático de matemáticas en la Escuela de Ingenieros de Caminos, y en la universidad de la misma ciudad, catedrático de ecuaciones diferenciales. Actualmente es profesor emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona, en la que enseña historia de las matemáticas. Es además miembro numerario de la real Academia de Ciencias de Madrid y correspondiente de la de Barcelona.

            En el importante estudio citado en la nº 2 (El cálculo de probabilidades y las posibles identificaciones del 7Q5), propone diversas hipótesis de cálculo, de las que copio las más pertinentes.

1.      Hipótesis del cálculo

La probabilidad de que se encuentre actualmente otro texto, con el mismo número de espacios o letras y con una esticometria (longitud de la línea)  que oscile –como la de 7Q5, según la identificación de Marcos- entre 20 y 23 letras, es de 1 contra 36 mil billones. Esta es la probabilidad que Dou llama P2.

2.      Hipótesis de cálculo

La probabilidad de que se encuentre casualmente otro texto con una esticometría oscilante entre 37 y 42 letras es de 1 contra 430 billones. Esta es la probabilidad P3.

3.      Hipótesis del cálculo

Al equiparar, desde el punto de vista del cálculo de probabilidades, un texto expresivo con un inexpresivo texto matemático, se da lugar a un error de difícil estimación, que no se ha tenido en cuenta en el cálculo de P2 y P3.

            Ahora bien, con los mismos presupuestos esticométricos de P2 y P3, el Dr. Dou propone a continuación las nuevas probabilidades de P*2 y P*3, que aproximan por exceso P2 y P3 y tienen en cuenta el error debido a la equiparación antes mencionada.

            Los nuevos valores, pues, son para P*2, 1 contra 900 mi millones; y para P*3, 1 contra 10 mil millones.

            Después de todo lo expuesto, parece que se podría acortar el plazo de aceptación de la que propuse hace algo más de veinticinco años. Y tal vez no sean inoportunas, para terminar unas palabras de Montevecchi, que no pertenecen a la entrevista antes citada: “Me parece que ya sería tiempo de incluir el 7Q5 en la lista de los papiros del N.T[3].”


[1] 30 días, 8 (nº 82/83), 1994, pp 55-57.

[2] En J. O`Callaghan, Los primeros testimonios del Nuevo Testamento. Papirología neo-testamentaria, ed El Almedro, Córdoba 1995, pp. 116-139.

[3] Aegyptus. 74, 1994, p.207.

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