|
|
"No temas, hija de Sión: mira que viene tu rey" |
|
Palabras de apertura de la VIIª Jornada Bíblica San Rafael, miércoles 29/09/2004.-
Por gracia de Dios hemos podido reunirnos nuevamente, para esta VIIª Jornada Bíblica. Como siempre, el objetivo de todo este gran esfuerzo es reflexionar sobre la Palabra de Dios, animarnos mutuamente a un amor renovado por las Divinas Letras, y unirnos en oración pidiendo al Señor que nos envíe la sabiduría desde su santo cielo, para que permanezca con nosotros y con nosotros actúe.
Damos una cordial bienvenida al P. Frédéric Manns, O.F.M., profesor del Studium Biblicum Franciscanum de Jerusalén y especialista en Nuevo Testamento y literatura rabínica e intertestamentaria Nos acompaña también como otros años el P. Miguel Barriola, profesor del Seminario Arquidiocesano de Córdoba (Argentina) y miembro de la Pontificia Comisión Bíblica.
El tema central de estas Jornadas es el entorno hebreo en la predicación de Jesús y en el Nuevo Testamento. Hemos querido expresar esta realidad con la frase No temas, hija de Sión; mira que viene tu Rey (Jer 9,9).
La presencia de un entorno cultural, social y sobre todo religioso hebreo en los acontecimientos salvíficos del Hijo de Dios encarnado es un hecho innegable. Nuestro Señor nace en el seno de una nación y de una cultura con características sumamente definidas. Y esta inserción en el mundo hebreo es algo que, evidentemente, no escapa a la providencia redentora de Dios. Él mismo había preparado ese pueblo para que, después de guiar a los hombres a través de los profetas con la esperanza de la salvación[1], naciese el Salvador, el Rey de Israel, que llevaría la luz a las naciones: Poco es que seas mi siervo, en orden a levantar las tribus de Jacob, y de hacer volver los preservados de Israel. Te voy a poner por luz de las gentes, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra (Is 49,6). Israel es en orden al Mesías, la verdadera descendencia de Abraham, como recuerda la Carta a los Gálatas: Las promesas fueron dirigidas a Abraham y a su descendencia. No dice: « y a los descendientes », como si fueran muchos, sino a uno solo, a tu descendencia, es decir, a Cristo (Gal 3,16). Quienes no aceptaron a Cristo no comprendieron esto. Todos los que no aceptan a Cristo no entienden el misterio del pueblo de Israel. A la luz de Jesús se ilumina este misterio, un misterio que acompaña a este pueblo durante todo su peregrinar a través de la historia; un misterio que en sí mismo incluye un extraño y paradójico claroscuro, expresado magistralmente por ese magnífico hijo de Israel que fue San Pablo: En cuanto al Evangelio, son enemigos para vuestro bien; pero en cuanto a la elección amados en atención a sus padres. Que los dones y la vocación de Dios son irrevocables. En efecto, así como vosotros fuisteis en otro tiempo rebeldes contra Dios, mas al presente habéis conseguido misericordia a causa de su rebeldía, así también, ellos al presente se han rebelado con ocasión de la misericordia otorgada a vosotros, a fin de que también ellos consigan ahora misericordia (Ro 11, 28-31).
Así, pues, el entorno hebreo en el que se mueve la vida terrena y la predicación de Jesús y los avatares de los primeros pasos de la Iglesia, es necesario e irreemplazable objeto de estudio. Las exposiciones que escucharemos del P. Manns apuntan a esto, centrándose particularmente en el Evangelio de Marcos.
Para Nuestro Señor y para todos los autores del Nuevo Testamento, no sólo es fundamental el testimonio de la Escritura para la enseñanza de la revelación divina, sino también para ver los grandes ejemplos de la fidelidad a la alianza con Dios. La conferencia del P. Mengelle se centrará en la consideración que hace la Carta a los Hebreos acerca de la fe, en el contexto del modelo de paciente y perseverante fidelidad que tenemos en los justos del Antiguo Testamento.
La investigación y profundización de las acciones y enseñanzas de Jesús debe enmarcarse en el entorno en el que se han realizado: la sociedad y la cultura de la Galilea del s. I, dentro de la fidelidad a las tradiciones del pueblo hebreo en su conjunto. Pero es evidente que una aproximación a través de una metodología que excluya el nivel teológico como determinante, y absolutice los resultados de la sociología, la antropología cultural, la literatura comparada u otras disciplinas humanas, llegará a resultados insuficientes y a conclusiones incorrectas. La exposición del P. Barriola, “Consideraciones acerca del Jesús judío y las investigaciones de la Third Quest”, aborda estas dificultades y señala claramente estos límites.
La misteriosa relación de ruptura, continuidad y cumplimiento que se establece entre el Antiguo Testamento y el Nuevo, entre las anteriores alianzas y la Nueva y eterna Alianza, entre el Sinaí y el Calvario, será por tanto el centro de nuestra atención, nuestra reflexión y nuestra oración en esta VIIª Jornada Bíblica. Encomendamos a María, mujer hebrea y Madre del Verbo Encarnado, los frutos de estos días. |