Foro de Exégesis y Teología bíblica del Instituto del Verbo Encarnado

Tercera Parte del Secreto de Fátima - Buenaventura Caviglia Cámpora

Tercera Parte del Secreto de Fátima
 

Buenaventura Caviglia Cámpora

 

 «Visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura» (Juan Pablo II), que habla por sí misma en clave bíblica (II Pedro, 3, 7) 

«Así como el cielo es más alto que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos que vuestros pensamientos» (Isaías, 55, 9)

 

Tercera parte del «secreto»

 

«Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: «algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él» a un Obispo vestido de Blanco «hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre». También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios. Tuy-3-1-1944» 1.

 

Sorprendente y desconcertante

Sorpresa general causó la repentina decisión de Juan Pablo II de publicar el «tercer secreto» de Fátima después de cuarenta años de negarse los Pontífices a publicarlo.- Y también desconcierto, por una serie de motivos muy lógicos.

En cumplimiento de esa decisión el 13 de mayo, después de la Misa de beatificación de los videntes Francisco y Jacinta celebrada en Fátima por Juan Pablo II, el Secretario de Estado Cardenal Angelo Sodano expresó que el Santo Padre le había encargado anunciar que «el objetivo de su peregrinación a Fátima, a más de la beatificación de los dos pastorcitos, era el de «un renovado gesto de gratitud hacia la Virgen por la protección que le ha dispensado durante estos años de pontificado.- Es una protección que parece guardar relación también con la llamada “tercera parte” del secreto de Fátima» que calificó de «una visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura».

Después de varias consideraciones, el Cardenal comunicó que «el Papa ha confiado a la Congregación para la Doctrina de la Fe, la tarea de hacer pública la tercera parte del secreto, después de un oportuno comentario».- El 26 de Junio se dio a conocer el texto del tercer mensaje en un conjunto de importantes documentos, el último de los cuales es el comentario del Cardenal Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Si es sorprendente la repentina decisión del Pontífice de publicar el «tercer secreto», su texto es desconcertante porque, como comienza señalando el Cnal. Ratzinger, puede producir desilusión o asombro.- Y no sólo es desconcertante por todas las especulaciones que se han hecho sino también por muy serias razones: por la prolongada negativa de los Pontífices a publicarlo; por la naturaleza de su texto; y por las características de su interpretación. 

 

Prolongada negativa a publicar el «tercer secreto»

Hace 56 años, en 1944, a pedido escrito del Obispo de Leiría Mons. da Silva, Sor Lucía redactó la parte faltante del secreto «en obediencia a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima Señor Obispo de Leiría y de la Santísima Madre vuestra y mía».

Sor Lucía esperaba que lo leyera Mons. da Silva que se negó y lo selló, y que S.S. Pío XII lo conociera de inmediato, pero no tuvo éxito en su empeño.- Tan sólo logró que Mons. da Silva le prometiera leerlo cuando la vidente muriese o, a más tardar, en 1960.

Previendo su propia muerte, Mons. da Silva dispuso que si ocurría, el tercer secreto fuese entregado al Patriarca de Lisboa.- Sin embargo, en 1957 el Santo Oficio le solicitó se lo enviara por intermedio del Nuncio Apostólico en Portugal.- Para entregarlo al Nuncio, Mons. da Silva comisionó a su Auxiliar Mons. Venancio quien, inútilmente, lo insta por última vez a que leyera el mensaje.

Estando ya el «tercer secreto» en poder de la congregación del Santo Oficio (luego para la Doctrina de la Fe) y por tanto a disposición de los pontífices, no se quiso abrir antes de 1960 pese a que esa fecha sólo constituía un plazo máximo.- Y luego de abierto no se quiso publicar por ninguno de los pontífices, ni por el propio Juan Pablo II que pasó 22 años de su pontificado negándose a hacerlo.- En esa posición negativa estaba cuando, por ejemplo, en Fulda, Alemania, se le preguntó, en círculo restringido, por qué no se publicaba.

Explicó que se debía a que «no añade nada a lo que un cristiano debe saber por la Revelación y también por las revelaciones marianas aprobadas por la Iglesia que no hacen sino confirmar la necesidad urgente de penitencia, de conversión, de perdón, de ayuno».- Además, publicar el «tercer secreto» implicaba «los peligros de una utilización sensacionalista de su contenido».

El propio Cardenal Ratzinger, desde luego, era contrario a la publicación.- En noviembre de 1984 declaró a Vittorio Messori haber leído el «tercer secreto» y que su publicación no añade nada a lo que un cristiano debe saber de la Revelación.- Agregó sin embargo, que se trata de «un llamado radical a la conversión, la gravedad absoluta de la historia, los peligros que amenazan la fe y la vida del cristiano y por ende, del mundo y además la importancia de los últimos tiempos» 2.

Es evidente que la reiterada negativa a publicarlo demuestra que su contenido es gravísimo y que no se limita a lo que se señala en forma expresa.- Se vio que Juan Pablo II y el mismo Cardenal Ratzinger han dicho que el secreto no agrega nada a lo que sabemos por la fe, y que insiste en la necesidad de la conversión, la penitencia, la oración.-Todo esto es la pura verdad, pero... ¿es toda la verdad?  No puede serlo porque de ser así no quedaría explicada la prolongada resistencia a su publicación.

Ahora bien, el texto del «tercer secreto» que ahora se conoce, ¿no echa por tierra esa conclusión de que profetiza gravísimos peligros que, desde luego, no son los de la segundas parte? Sin embargo, el descarte de dicha conclusión se basa en que esos peligros se refieren a los peligros explicados en la parte ya conocida, y en que ya han ocurrido los que son propios de la «tercera parte».

 

¿Decepcionante naturaleza del texto?

Los católicos piadosos y en especial los que dan a Fátima y sus mensajes la importancia que merecen, pueden sentirse decepcionados ante la naturaleza del texto del «tercer secreto».- En efecto, entre el texto de la «tercera parte» del mensaje y los textos de las dos anteriores parece existir una especie de disonancia o discontinuidad relacionada con importantes aspectos.

En primer lugar, porque ese texto consiste en la descripción de una visión y no en mensajes hablados de la Virgen, fundamentalmente, como las partes primera y segunda del mensaje.

Pero también y sobre todo, porque no habla de aquello que lógicamente era dable esperar que hablara.- En efecto, que la Virgen haya dicho «En Portugal se conservará siempre el dogma de la fe» implica por lógica que en los demás países no ocurrirá lo mismo.- Esa pequeña frase sobre la conservación de la fe en Portugal «insinúa con toda claridad un estado crítico de la fe que sufrirán otras naciones, es decir una crisis de la fe, mientras que Portugal salvará su fe», entiende el Padre Joaquín María Alonso, historiador oficial de Fátima cuya obra abarca 14 volúmenes.

«Así pues -continúa el P. Alonso- en el período que precede al gran triunfo del Corazón Inmaculado de María se producirán las cosas terribles que son objeto de la tercera parte del secreto.- ¿Cuáles?  Si “En Portugal se conservará siempre los dogmas de la Fe”... se puede deducir que en otras partes de la Iglesia esos dogmas o bien se van  a obscurecer, o aún van a perderse».

La mayor parte de los intérpretes ha adherido a esta Interpretación, el Padre Martins dos Reis, el Canónigo Galamba, Monseñor Venancio, el Padre Luis Kondor, el P. Messías Dias Coello, Fray Michelle de la Sainte Trinité.- Y no olvidemos que el Cardenal Ratzinger se expresó en el mismo sentido cuando afirmó a V. Messori que el «tercer secreto» concierne a «los peligros que amenazan la fe y la vida del cristiano».

El entonces Obispo de Leiría-Fátima Mons. Cosme do Amaral declaró en 1984 sobre ese secreto: «Su contenido no concierne más que a nuestra Fe.- Identificar el secreto con anuncios catastróficos o con un holocausto nuclear, es deformar el sentido del mensaje.- La pérdida de la fe de un continente es peor que el aniquilamiento de una nación, y es verdad que la fe disminuye continuamente en Europa».

La continua disminución de la fe y la gravísima situación que atraviesa la Iglesia, de observación diaria, ya fueron denunciadas incesantemente por Pablo VI en sus prédicas contra la «grave crisis interna de la Iglesia»3 y luego por el Cnal. Ratzinger en su «Informe sobre la Fe».- Pero antes lo había señalado la Virgen a Sor Lucía quien da repetidos  testimonios.- Veamos sólo un par de ellos que hacen particularmente al caso:

«La Santísima Virgen me ha dicho que el demonio está a punto de librar una batalla decisiva contra Ella ... y como él sabe lo que más ofende a Dios y lo que en poco tiempo le hará ganar el mayor número de almas, hace todo para ganar las almas consagradas a Dios, pues de esa manera deja el campo de las almas desamparado y así se apoderará de ellas más fácilmente».- En otra ocasión, refiriéndose a «tantas personas que están tan ciegas hasta el punto de ser incapaces de ver el error», explicó que «Su falta principal es que han abandonado la oración, así se han alejado de Dios y sin Dios, todo los hace débiles...».

La «batalla decisiva» del demonio contra la Virgen que terminará por «aplastarle la cabeza» implica la llegada de los últimos tiempos.- Pero en otra ocasión la Virgen le dijo claramente a Lucía que «estamos en los últimos tiempos»4.- Recordemos que en sus respuestas a V. Messori el Cnal. Ratzinger habló de «la importancia de los últimos tiempos».- Ambos, Lucía y el Cardenal, conocían el texto del «tercer secreto» y creían que indicaba la llegada de los «últimos tiempos» que, como se debe tener en claro, no es lo mismo que fin del mundo.

Es perfectamente lógico, pues, que luego de estas expectativas creadas por la frase referida y por los testimonios de la vidente, exista desconcierto al comprobar que la visión de la «tercera parte» no se referiría a nada de lo previsto. 

 

«Un intento de interpretación»

La publicación del «tercer secreto» se hizo dentro de un conjunto de documentos el último de los cuales y principal, es el «Comentario Teológico» del Cardenal Ratzinger.

«Antes de iniciar un intento de interpretación, cuyas líneas esenciales se pueden encontrar en la comunicación que el Cardenal Sodano pronunció el 13 de mayo», el Comentario Teológico indica que «es necesario hacer algunas aclaraciones de fondo sobre el modo en que, según la doctrina, deben ser comprendidos dentro de la vida de fe, fenómenos como el de Fátima».

Se trata, pues, de aclaraciones teológicas generales, de fondo, a partir de las cuales se puede iniciar «un intento de interpretación», intento para el cual el Cnal. Ratzinger toma el esquema del Cnal. Sodano en su «comunicado».- Esas aclaraciones teológicas, aunque perfectamente conocidas, son indispensables por cuanto la publicación se dirige a todos los niveles del Pueblo de Dios.

Con esto el Cnal. Ratzinger proporciona de entrada dos datos fundamentales, que se trata de una interpretación no oficial de la Iglesia («un intento de interpretación»), y cuál es la fuente o lineamientos de su interpretación, lo cual constituye una información importantísima5.

En su Comunicado el Cnal. Sodano, después de repetir los conceptos del Papa de que el «tercer secreto» es «una visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura», sigue diciendo que «no describe con sentido fotográfico los detalles de los acontecimientos futuros.- Por tanto, la clave de la lectura del texto ha de ser de carácter simbólico».

En consecuencia, en su «intento», el Comentario Teológico da una explicación del significado simbólico de la visión y de sus diversos detalles, hermosa y adecuada al misterio de la Redención y de la función que en ella corresponde a la pasión de la Iglesia con los Papas, Obispos, Clero, Religiosos y cristianos del siglo XX.

«En el viacrucis de este siglo, la figura del Papa tiene un papel especial. En su fatigoso subir a la montaña podemos encontrar indicados con seguridad juntos diversos Papas, que empezando por Pío X hasta el Papa actual han compartido los sufrimientos de este siglo y se han esforzado por avanzar entre ellos por el camino que lleva a la cruz».

Enseguida el Comentario, refiriéndose al Papa que en la visión es muerto en el camino de los mártires, se pregunta si no podría ser el Santo Padre que después del atentado del 13 de mayo de 1981 leyó el «secreto» y reconoció que se salvó porque «...fue una mano materna a guiar la  trayectoria de la bala y el Papa agonizante se paró en el umbral de la muerte».- Y saca la conclusión de que este episodio «muestra sólo una vez más que no existe un destino inmutable, que la fe y la oración son poderosas, que pueden influir en la historia».

Por todo ello, sobre el «tercer secreto» de Fátima el Comentario Teológico concluye: «Es una visión consoladora que quiere hacer maleable por el poder salvador de Dios una historia de sangre y lágrimas».

Y sobre del «secreto de Fátima», en sus tres partes, la conclusión final sería:

«Ante todo, debemos afirmar con el Cardenal Sodano “... los acontecimientos a que se refiere la tercera parte del «secreto» de Fátima, parecen pertenecer ya al pasado”.- En la medida que se refiere a acontecimientos concretos, ya pertenecen al pasado.- Quien había esperado impresionantes revelaciones apocalípticas sobre el mundo o sobre el curso futuro de la historia debe quedar desilusionado.- Fátima no nos ofrece este tipo de satisfacción de nuestra curiosidad, del mismo modo que la fe cristiana por lo demás, no quiere y no puede ser un mero alimento para nuestra curiosidad.- Lo que queda de válido lo hemos visto al inicio de nuestra reflexión: la exhortación a la oración como camino para la «salvación de las almas» y, en el mismo sentido, la llamada a la penitencia y a la conversión».

 «...mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos que vuestros pensamientos» (Isaías, 55, 9)

  Sí, sin duda quedará desilusionado quien esperaba sensacionales revelaciones proféticas sobre el mundo o sobre el curso futuro de la historia.- Sí, los detalles de acontecimientos futuros no se presentan con sentido fotográfico pero eso no quiere decir que no se profeticen acontecimientos futuros o aún acontecimientos esjatológicos.- Recuérdese que en 1984  el propio Cnal. Ratzinger señaló que el «tercer secreto» se relaciona con «la importancia de los últimos tiempos»4 y con «la gravedad absoluta de la historia».- ¿Puede la historia revestir «gravedad absoluta» si no es en Dios y en sus planes últimos, esjatológicos?

Y entonces, ¿puede decirse que en el conjunto del «secreto» de Fátima, «lo que queda de válido [es la] exhortación a la oración como camino para la “salvación de las almas” y, en el mismo sentido, la llamada a la penitencia y a la conversión»?

¿Eso no significa descartar lo profético? Porque es de toda evidencia que en su conjunto («el secreto es uno solo»), el «secreto» de Fátima es eminentemente profético.

Es evidente que en las partes iniciales reveladas hay profecías que se cumplieron puntualmente: «la noche iluminada por una luz desconocida»; la guerra peor que la del 14; Rusia esparció sus errores por todo el mundo y en tal forma que penetraron hasta en la Iglesia con las «teologías» de «la liberación» y de «la revolución», con los curas guerrilleros y con los «sacerdotes por el socialismo».

También es evidente que quedan profecías por cumplir: Rusia no se convirtió, sólo cayó el sovietismo pero el comunismo y el marxismo incluso el gramsciano6, siguen en auge en el mundo entero, gobiernan dos mil millones de habitantes y por ejemplo y para no ir más lejos, predominan hasta en las universidades rioplatenses.- Desde luego que no llegó el triunfo de «mi Corazón Inmaculado» que no cabe duda, debe triunfar con el Sagrado Corazón de Jesús.- Y sobre todo, queda por cumplir el proceso que precederá al triunfo del Corazón Inmaculado, proceso en el que se darán las peligrosas tribulaciones especiales de que habla la Escritura, no especificadas en el «secreto» pero insinuadas en su misteriosa frase: «En Portugal se conservará siempre el dogma de la Fe»7

En cuanto a la «tercera parte» dice el Cnal. Sodano: «... los acontecimientos a los que se refiere la tercera parte del «secreto» de Fátima parecen pertenecer ya al pasado».- Lo repite el Cnal. Ratzinger pero precisa: «En la medida en que se refiere a acontecimientos concretos, ya pertenecen al pasado».- Aunque en su significado simbólico la visión abarque los sucesos del siglo XX en general, incluido el atentado al Papa, eso no impide que en forma difusa pueda anunciar hechos no ocurridos todavía.- Porque aunque parece evidente que el Obispo de blanco indica a Juan Pablo II que fuera salvado en 1981 por intervención de la Santísima Virgen, eso no obsta a que además esté profetizado simbólicamente su efectivo fusilamiento o muerte violenta

El Comentario deja en pie los interrogantes fundamentales que plantea la tercera parte de Fátima, en particular cuál es la razón misma del secreto.- En la introducción teológica se explica que las revelaciones privadas ayudan «a comprender los signos de los tiempos y a encontrar la justa respuesta desde la fe ante ellos».- Sin embargo, no se explica cuáles son los signos de los tiempos indicados por el «tercer secreto».- Se dice sólo que significa la urgencia de la penitencia, de la conversión y de la fe, es decir, «la respuesta adecuada al momento histórico que se caracteriza por los grandes peligros».

Pero los peligros que señala el Comentario son aquellos indicados genéricamente en la segunda parte que comprenden incluso los sufrimientos del Papa, originados por la difusión de los errores del comunismo: «Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, numerosas naciones serán aniquiladas».- Entonces ¿cuáles son los secretos signos de los tiempos y sus peligros que señala en clave la tercera parte? Signos tan terribles y peligrosos que determinaron a los Papas a negarse durante cuarenta años a publicar el «tercer secreto?

Invariablemente los estudiosos de Fátima siempre sostuvieron que la clave era la frase final de la segunda parte, «En Portugal se conservará siempre el dogma de la fe».- Y que esa frase sugería un naufragio de la fe en la mayoría de los países indicadora de los últimos tiempos (a los que se refirió el propio Cnal. Ratzinger, recordemos)8.  

«Visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura» que habla por sí misma en clave bíblica (II Pedro, 3, 7).

Con el Comentario seguramente quedarán desilusionados quienes esperaban sensacionales revelaciones sobre el futuro, y por completo tranquilizados quienes se sentían perturbados en forma perjudicial pensando que se refiere al cumplimiento de las profecías de la Sagrada Escritura.

 

Pero los católicos verdaderamente fieles y piadosos creen y confían en Jesucristo, el Hijo de Dios y Profeta del Altísimo, en su Santísima Madre y en el Vicario de Cristo Juan Pablo II y entonces superan fácilmente todo desconcierto y toda decepción iniciales.

Porque es el Santo Padre Juan Pablo II quien con dos cortas frases nos da la clave para comprender lo hasta ahora no explicado.- El 13 de mayo por boca del Cnal. Sodano expresó el Sumo Pontífice que el «tercer secreto» es «una visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura».- Y el 17 de mayo en la audiencia semanal de los miércoles, explicó que «Al parecerme que los tiempos estaban maduros, he considerado oportuno hacer público el contenido de la así llamada tercera parte del secreto».- El término «maduros» equivale al de «plenitud» de Gálatas, 4, 49.- Por eso dijo anteriormente: «La Iglesia del milenario debe declarar que está preparada en cualquier momento para recibir al Señor...»10.

Siendo «una visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura» la clave de la visión es necesariamente bíblica.- Y una interpretación bíblica será más ilustrativa que la interpretación teológica expuesta en el Comentario.

El Cnal. Sodano expresó en su Comunicado que la clave de lectura del texto debe ser simbólica lo que se impone desde que es una visión profética comparable a la de la Escritura.- El  lenguaje bíblico es en general simbólico porque las realidades sobrenaturales sólo pueden expresarse a través de símbolos humanos.- Por eso la interpretación literal de la Escritura que es el principio fundamental establecido por el Magisterio de la Iglesia, ordinariamente debe ser literal-simbólica, aunque en ciertas ocasiones, entre ellas los detalles de la Pasión, debe ser literalísima o en literal crudo.- Además no conviene confundir el sentido simbólico con el sentido alegórico a menudo ocurre11.

El Cnal. Ratzinger en su Comentario dice que las revelaciones privadas tratan de «ayudarnos a comprender los signos los signos de los tiempos y a encontrar la justa respuesta desde la fe».- La interpretación bíblica de la «tercera parte» mostrará cual el signo de los tiempos que nos señala la Santísima Virgen.- Ese signo no puede estar constituido por los peligros que señala el comentario puesto que esos peligros ya fueron  manifestados en la segunda parte y son notorios y difundidos diariamente por los medios.- Y  sobre todo no son secretos y menos en clave como el signo de la tercera parte.

El Santo Padre expresó que es una «visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura», y en ésta encontramos la afirmación profética de II Pedro, 3, 7 que habla por sí misma en clave bíblica y apocalíptica.- Por consiguiente, es necesario considerar primero el cuadro inicial de la visión de Fátima para compararlo luego con la epístola petrina:

«... al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!»

Esta visión se corresponde con el pasaje esjatológico de II Pedro, 3, 7, por lo que resulta que tuvo perfecta razón el Cnal. Ratzinger cuando dijo que el «tercer secreto» se refiere a «la importancia de los últimos tiempos».- Ese pasaje expresa:

«Mas los cielos que ahora existen, y la tierra, se guardan por la misma palabra [la palabra de Dios], para el fuego en el día del juicio y del exterminio de los hombres malvados» (II Pedro, 3, 7).

Así pues, este pasaje se refiere al juicio revelado a través de toda la Escritura, Antiguo y Nuevo Testamento, consecuencia de la Segunda Venida del Señor, «en el medio de la historia»12.- No es el juicio universal que sigue al fin del mundo.- El Cnal. Ratzinger habló de los «últimos tiempos» y rechaza que se trate del «fin del mundo».- Lo cual concuerda con la afirmación de la Santísima Virgen de que después «será dado al mundo un cierto tiempo de paz».- El juicio de que habla San Pedro es repetidamente mencionado en la Escritura con diversos nombres, «juicio de las naciones», «día grande de Yahvé», «día de ira», etc.- He aquí tan sólo un par de pasajes:

«Y sucederá que en toda la tierra, dice Yahvé, serán exterminados los dos tercios, perecerán y quedará en ella sólo un tercio... Él invocará mi nombre» (Zacarías, 13, 8-9).

 

«Yo he destruido las naciones, han sido arrasadas sus ciudades, he devastado sus calles, de modo que nadie transita; sus ciudades están devastadas; han quedado sin habitantes... Entonces volveré a dar a los pueblos labios puros, para que todos invoquen el nombre de Yahvé, y le sirvan de común acuerdo» (Sofonías, 3, 6-9).

 El mismo exterminio pero expresado en otra forma, está en Apocalipsis 19, 19 contra los seguidores del Anticristo y del Falso Profeta, luego que estos «fueron lanzados vivos en el estanque de fuego que arde con azufre»:

«Fueron muertos con la espada que sale de la boca del que estaba montado en el caballo; y todas las aves del cielo se hartaron de la carne de ellos».

Dicho en otra forma se trata del «exterminio de los hombres malvados» de que habla expresamente la Epístola de San Pedro.- El «montado en el caballo blanco» es Cristo glorioso y  está descrito asÍ:

«En esto vi el cielo abierto, y he aquí un caballo blanco, y el que estaba montado sobre él se llamaba Fiel y Veraz, el cual juzga con justicia, y combate.- Eran sus ojos como llamas de fuego, y tenía  en la cabeza muchas diademas y un nombre que nadie entiende sino Él mismo.- Y vestía una ropa teñida de sangre; y Él se llama el Verbo de Dios.- Y los ejércitos que hay en el cielo lo seguían vestidos de un lino finísimo,  blanco y limpio, en caballos blancos.- Y de la boca de Él salía una espada de dos filos para herir con ella a las gentes.- Y Él las ha de gobernar con cetro de hierro; y Él mismo pisa el lagar del vino del furor de la ira del Dios omnipotente; y tiene escrito en su  vestidura y en el muslo: Rey de los reyes y Señor de los señores» (Apoc., 19, 11-16)13.

El pasaje de la Epístola de San Pedro es la clave que introduce en el proceso esjatológico que comprende la manifestación del Anticristo, la «cesación del sacrificio perpetuo» y «la abominación de la desolación en el lugar santo»14, precedidos por la apostasía universal.- Y por tanto, queda en claro el mensaje del cuadro inicial: el Ángel Exterminador está por cumplir su misión con la espada de fuego y grita «¡ Penitencia, Penitencia, Penitencia !».- Es la conminación a salvarse del «día de ira» mediante la penitencia, refugiándose bajo el resplandor de María Santísima, instrumento de la misericordia de su Hijo.- Obsérvese que ya no bastan la oración, la conversión, el perdón, el ayuno, que se suponen, es necesaria la penitencia y la repetición marca la gran urgencia y la gran  intensidad que debe asumir. 

El cuadro subsiguiente representa los mártires de este siglo pero específicamente aquellos de la Pasión de la Iglesia bajo el Anticristo y el Falso Profeta.- Un mensaje de terrible conminación pero también un camino de Salvación y Esperanza.

He ahí las razones de cuarenta años de negativas a publicarlo y de la decisión de Juan Pablo II de hacerlo ahora... No se olvide que el Santo Padre explicó que su decisión se debía a que los tiempos habían llegado a su madurez.- Y téngase presente también que dijo anteriormente que «La Iglesia del milenario debe declarar que está preparada en cualquier momento para recibir al Señor...».

Pero la Santísima Virgen dice que al final «será dado al mundo un cierto tiempo de paz».- Es decir, «La Civilización del Amor y de la Paz», «La paz de Cristo en el Reino de Cristo», donde se hará «tu voluntad así en la tierra como en el Cielo» y habrá «un solo rebaño y un solo pastor», con la Iglesia restaurada y glorificada, exaltada, todo debido al «nuevo Pentecostés».- «Un cierto tiempo» no precisado por la Santísima Virgen pero precisado en la Sagrada Escritura seis veces y ello en seis versículos consecutivos...15

 

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1 Tomado directamente de la versión oficial vaticana vía Internet.- En esa versión el «tercer secreto» está precedido del texto de las partes primera y segunda del «secreto».

2 Publicada en 1984 en la revista mensual «Jesús», esta entrevista pasó a integrar el «Informe sobre la Fe», con alguna poda obligada desde que la finalidad del Informe habría sido preparar el «Sínodo sobre Evaluación del Concilio Vaticano II».- Realizado en 1985 en celebración de los 20 años del Concilio, este Sínodo ya desde que fue anunciado desencadenó una terrible tormenta contra el Pontífice.- Este episodio que muestra a las claras la situación de cisma virtual que se siguió agravando hasta hoy, puede verse en «Dei Verbum, Concilio y Postconcilio» en este mismo número de «Gladius».

3 Las prédicas de Pablo VI contra la «grave crisis interna de la Iglesia» pueden verse en el Cap. 13 de «Tercer Milenio - El misterio del Apocalipsis», Ed. «Gladius», 1995, Buenos Aires.

4 «Últimos tiempos» no es «fin del mundo».- La Virgen habló a Lucía del fin de los tiempos y también que luego del triunfo de su Corazón Inmaculado vendría un tiempo de paz.- Si el Cnal. Ratzinger se refirió a la importancia del fin de los tiempos es porque conoce bien la diferencia.

5 El Sumo Pontífice encargó al Secretario de Estado Cnal. Sodano el anunciar la publicación del «tercer secreto» y a la Congregación para la Doctrina de la Fe el oportuno comentario, lo cual estaba de acuerdo con las respectivas funciones.- Porque a la Secretaría de Estado corresponde el Gobierno y Representación de la Iglesia, el gobierno del Estado de la Ciudad del Vaticano y la vinculación del Soberano Pontífice con las Diócesis del orbe y con los gobiernos extranjeros y por eso se le encomendó el anuncio.- Y el oportuno comentario, a la Congregación para la Doctrina de la Fe porque a ella corresponde la defensa de la integridad doctrinaria y es depositaria de todo lo referente a Fátima, el «tercer secreto», todas las «memorias» y declaraciones de Lucía a pedido de los Obispos de Leiría-Fátima y de otras autoridades religiosas, incluidos los interrogatorios efectuados para la beatificación de Francisco y Jacinta.

Por eso y según esta manifestación, al seguir los lineamientos interpretativos del Cnal. Sodano el Prefecto de la Doctrina de la Fe parecería haberse apartado de la función encomendada por el Pontífice y distorsionado de raíz el proceso de publicación, pero en realidad no habría sido así.

Sin embargo es verdad que ese proceso manifiesta extrañas características.- Así las contradicciones por lo menos aparentes, del Cnal. Ratzinger consigo mismo; el tomar en cuenta sobre todo la III memoria de Fátima prescindiendo de la conservación de la fe en Portugal y de los otros testimonios de Lucía incluso los dados para la beatificación de Francisco y Jacinta; el centrarse en las seis apariciones a los niños pasando a un tercer o cuarto plano casi invisible, las importantísimas manifestaciones a Sor Lucía; y sobre todo, el minimizar o incluso negar al menos implícitamente, el carácter profético de Fátima.

Donde mejor se aprecian esas extrañas características es en el llamado «coloquio» del Cardenal Bertone con Sor Lucía.- Se le pidió que identificara materialmente el documento; estuvo de acuerdo con que era una visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura que se refiere a la lucha del comunismo ateo contra la Iglesia, que describe los sufrimientos de las víctimas de la fe; estuvo de acuerdo en que el personaje principal era el Papa y que el obispo vestido de blanco era Juan Pablo II; se le pidió que ratificara que la fecha tope de 1960 la había puesto ella.

Pero no se le preguntó lo fundamental, si el «tercer secreto» aludía implícitamente, en clave, a una crisis de fe en la Iglesia como sugería lo de Portugal; a un atentado todavía futuro  contra Juan Pablo II; y a sucesos esjatológicos, es decir, a los «últimos tiempos» tal como ella había manifestado y creía el Cnal. Ratzinger.

No obstante las apariencias el Cnal. Ratzinger no habría desatendido los conceptos del Santo Padre sobre la naturaleza de la visión ni sus directivas a la Doctrina de la Fe de presentar un «oportuno comentario».- Oportuno significa algo adecuado al momento, lugar o circunstancias que se viven.- En el caso concreto, ¿adecuado a qué? Eso es precisamente lo importante, porque siendo superfluo pedir que fuera adecuado a la Fe y a la Doctrina de la Iglesia, lo de adecuado debe referirse a la situación extra e intraeclesial, gravísima, conflictiva y llena de contradicciones.- Porque tanto en el mundo profano como en la Iglesia existe una enorme resistencia a cualquier anuncio esjatológico y sin embargo ciertas sectas anticristianas o seudo cristianas incurren en insanos terrores milenaristas que conducen incluso a horribles suicidios colectivos.

En virtud de la gran desacralización estos terrores no se dan ni se pueden dar dentro de la Iglesia, ni aún en los sectores realmente piadosos porque en ellos actúa la virtud de la Esperanza.- Pero en la Iglesia el problema gravitante es la «confusión intraeclesial» que llega hasta sus más altas esferas, y entre las desviaciones doctrinarias que comprende está la desvalorización de la Esjatología y la oposición a Juan Pablo II, en general disimulada pero no menos efectiva y en espera de su oportunidad.

Por eso, en referencia al «tercer secreto» el Pontífice quiso continuar en su caritativa actitud de siempre, y manifestar la verdad sin contradicción aparente con los que yerran.- Y en este caso la verdad está condensada en su reconocimiento de que se trata de «una visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura».

En consecuencia, el Cnal. Ratzinger, respetando la voluntad del Santo Padre y sin negar en realidad ninguna verdad, se limitó a expresarse con una terminología por completo abstracta.- Pero dejó bien sentado que la interpretación dada no era oficial y tampoco suya, sino que provenía del Cnal. Sodano (de ahí las contradicciones).- Siguiendo los conceptos del Santo Padre de que se trata de «una visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura» los católicos verdaderamente fieles y marianos saben a qué atenerse en momentos en que se está cumpliendo lo profetizado por San Pedro en su Segunda Epístola (3, 3-4).    

6 Antonio Gramsci, comunista italiano que sostiene que lo primordial es la marxistización de la cultura.

 

7 Este dicho de la Santísima Virgen está consignado por Sor Lucía en la IV Memoria de fines de 1941 junto con el triunfo de su Inmaculado Corazón, la conversión de Rusia y la época de paz.- Sin embargo, en el documento del 26 de julio, al transcribir las dos partes del «secreto», no aparece la frase sobre la conservación de la fe en Portugal.- Para paliar esto al final de la trascripción se puso la nota  (7) que dice: «En la citada “cuarta memoria”, Sor Lucía añade: «En Portugal se conservará siempre el dogma de la fe, etc...».- ¿Por qué se suprimió lo de la fe en Portugal? Esta supresión ¿no indica que tal como juzgaron los estudiosos de Fátima, se trata de un pasaje clave y que en la visión del «tercer secreto» muy seguramente está implícita la gravísima crisis de fe en la Iglesia prevista en las profecías canónicas?

 

8 Uno de los signos de los últimos tiempos es la «confusión intraeclesial» junto con la «apostasía universal», ya presentes, y a más el Falso Profeta y el Anticristo con sus persecuciones a los cristianos.- Por eso los mártires de la visión podrían ser los del siglo XX hasta ahora, mencionados en la segunda parte, pero específicamente son los que vendrán.

 

9 Gálatas, 4, 4, dice: «al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo».- Se replicará que aún en el caso que «madurez» equivaliera a «plenitud», este pasaje se refiere a la Primera Venida de Cristo y entonces lo dicho por el Papa debe tener otro sentido.- Sin embargo, en Efesios, 1, 10, «plenitud» está empleado en sentido esjatológico.

 

10 Discurso de Juan Pablo II a los obispos de la X región de EE.UU., Abril de 1988, publicado en «L’Osservatore Romano» Nº 1.023 de 7-Ago-988.- Respetando la neutralidad de la Iglesia sobre el regreso de Cristo consagrada por el Decreto de 21-Jul.-944 triplemente ratificado, el Pontífice continúa diciendo «...como que está preparada para continuar en alegre y fiel esperanza en espera de su venida».    

 

11 Decir que el lenguaje de la Biblia es simbólico sin explicación alguna, ¿no significa el peligro de inducir en error? .- Porque generalmente por simbólico se entiende ficticio, supuesto, imaginativo, no realmente sucedido, y de ninguna manera es así.- Por ejemplo, la Ascensión del Señor es un hecho histórico, realmente sucedido, atestiguado por muchos y sin embargo es simbólico.- ¿Por qué? Porque el Cielo no está arriba ni abajo, el Cielo es estar en Dios, verlo y gozarlo sin velos.- Y Dios está en todas partes: otro símbolo, porque el espacio y el tiempo son creados y por eso sería un poco más aproximado decir que ambos están en Dios.- El gran maestro Leonardo Castellani explicó magníficamente la diferencia entre lo simbólico y lo alegórico.- Véase Cap. 5.4 de «Tercer Milenio...», obra cit.

 

12 677 del Catecismo de la Iglesia.

 

13 De estas citas a las que podrían agregarse muchas otras, y en particular de la epístola de San Pedro, surge que la imagen de la visión es típicamente bíblica y apocalíptica, y justifica la afirmación del Papa de que se trata de «una visión profética de valor comparable a la de la Sagrada Escritura».- Entonces, ¿cómo puede decir el Comentario «La conclusión del “secreto” recuerda imágenes que Lucía puede haber visto en libros de piedad y cuyo contenido deriva de antiguas intuiciones de fe»? ¿Deriva de «antiguas intuiciones de fe» o de la Palabra de Dios en la Sagrada Escritura? Además, cuando Sor Lucía puso por escrito el «tercer secreto» tenía 37 años y era una religiosa profesa, no una niña analfabeta e ignorante.

 

14 Mateo, 24, 15; Marcos, 13, 14; Daniel, 8, 15 y ss.; 9, 24-27.- El Dr. Luis Lenguas (Uruguay) tiene un  estudio sobre la «última semana de Daniel», magnífico, no superado hasta ahora, en el que incluso llega a descubrir en la Sagrada Escritura la duración del «día de ira».- Puede verse en «La exégesis del Dr. Luis Lenguas y la Ultima Semana de Daniel», Cap 17.6 de «Tercer Milenio...», obra cit.

 

15 Apoc., 20, 2-7.- El Cnal. Ratzinger desarrolla «un intento de interpretación», lo quiere decir que no es ni oficial ni obligatoria.- Por tanto, se puede optar entre la interpretación teológica y la interpretación bíblica del «tercer secreto».- Ésta es más concreta y mucho más de acuerdo con los conceptos emitidos por el Santo Padre Juan Pablo II y sobre todo, muestra el verdadero significado Esjatológico de las apariciones de Fátima, no sólo del «tercer secreto». 

 

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